martes, 19 de julio de 2011

El Día En Que Pixar Se Tropezó

Pixar [1] está de cumpleaños: ya son 25 años [2] desde que comenzara la aventura de la animación por computadora. Sin embargo, este hito coincide con el primer tambaleo de la compañía, que ha visto como Cars 2 [3] no ha obtenido los elogios de filmes anteriores, ni la taquilla de un público demasiado entusiasta. La película, de cierta forma, ha ido contra todo: Cars [4], el primer film, es sin duda el menos brillante que ha nacido de Pixar; visto así, desde temprano se cuestionó el intentar una segunda parte (que por su pura condición de secuela ya sería sospechosa). En el camino, John Lasseter [5] decidió darle un giro al espíritu de la primera, volviendo a esta segunda parte en una aventura imparable, con intrigas y disparos. Y eso, debo decirlo, está bien.

Tras la función, me he quedado con ganas de volver a verla. Quisiera detenerme en detalles, darle un repaso a todo. Así, en una primera instancia, Cars 2 me pareció una buena aventura, con una intriga que está bastante bien. Los personajes nuevos (tanto los buenos como los malos) me han gustado mucho, y se incorporan al mundo de la película de gran manera. Quizás haya un problema con aquellos que aparecen apenas un instante, ya que se complica cogerlos apropiadamente (claro caso cuando la trama se centra en Italia).

Cars 2 pasará a la historia de Pixar como el primer traspié en varios aspectos. Por mucho que como película se defienda bastante bien, queda de manifiesto que al compararla con joyas recientes como Ratatouille [6], Wall-E [7], Up [8] o Toy Story 3 [9], sale perdiendo. Y bastante.

Tal vez, como ya pasó hace cinco años, Pixar no se lleve el Oscar a mejor película de animación. Pero como vivimos de esperanza, Cars 2 viene acompañada del teaser trailer de Brave [10] [11], película que desde ya tiene una apariencia alucinante.


jueves, 19 de mayo de 2011

Christina Rosenvinge: Teatro La Cúpula, 5/5/11


Después de pasar muchos años sin venir a Chile, Christina Rosenvinge [1] volvió el año pasado con un concierto mágico. La visita coincidía con el éxito que tenía su disco 'Tu Labio Superior', y en particular el single "La Distancia Adecuada". Fue un buen momento, una presentación cálida y sólida.

Un año después, Rosenvinge retorna al país, esta vez promocionando el disco nuevo, 'La Joven Dolores', a través de una gira por varias ciudades. La primera escala fue el 5 de mayo pasado en Santiago, en el Teatro La Cúpula [2] lleno, pero no repleto. A través de una presentación consistente, Christina cargó su repertorio al primer disco de Los Subterráneos y a sus dos últimos como solista. Si bien fue una excelente presentación, por alguna razón este show no fue mejor que el anterior. Tal vez el público no estaba mayoritariamente conectado, tal vez fue que todo fuese muy similar a lo de un año atrás. Lamentablemente, mi adorada española prefirió nuevamente cargarse a los éxitos calados, dejando de lado discos completos. Ella ya lo había anticipado en entrevistas: en latinoamérica, su repertorio se concentra en canciones en español, preferentemente conocidas; en Europa y Estados Unidos, se basa en algo más general, dando más notoriedad a las canciones en inglés. Decisión razonable y atendible, pero que deja un sabor algo agridulce en quienes la hemos seguido más de cerca.

Sin embargo, insisto: la presentación fue excelente, con Christina muy conectada con el público (al menos con una fanaticada que se lo gritaba todo), y con una banda de apoyo que sigue sólida. Claro, pudo echarse en falta la ausencia de Steve Shelley [3], pero estuvo bien de todas formas. Y las canciones nuevas salen de maravillas, salvo quizás por el 'Mi Vida Bajo El Agua', que estuvo algo falta de fuerza. Lo demás, una gozada.

martes, 5 de abril de 2011

17 Años Sin Kurt Cobain


Y al final pasó otra década y nadie vino a salvarnos. No hubo otro Nirvana, ni mucho menos otro Kurt.

Cuánto se te extraña, Kurt.

martes, 15 de marzo de 2011

'Nevermind' De Nirvana: Un Bebé De 20 Años



El 24 de septiembre de este año, 'Nevermind' [1], el segundo disco de Nirvana [2], cumplirá nada menos que 20 años desde su lanzamiento. Unas semanas antes serán ya dos décadas desde que "Smells Like Teen Spirit" [3] diera el salto a las radios y las televisoras: el mundo musical no volvería a ser el mismo.
No he leído en ningún sitio algún dato exacto de cuando se habría compuesto la canción más famosa de Nirvana (y de toda la década de los 90, probablemente), pero debemos suponer que esto fuera entre finales de 1990 y las primeras semanas de 1991. La banda estrenó la canción en abril de ese año, en un concierto en Seattle en donde también hizo su debut "Pennyroyal Tea", track que sería interpretado un par de veces más en la gira de 'Nevermind', para luego quedar en el baúl y aparecer formalmente en 'In Utero' [4], la obra maestra de 1993.

Pausa

Samuel Bayer [5] era un novato en el mundo del videoclip, prácticamente un debutante. Geffen Records le encomendó la tarea de realizar el clip para "Smells Like Teen Spirit", el cual estaría ampliamente basado en una idea del propio Kurt Cobain [6]. Nada tan complicado. Para el sello, un video más; para Nirvana, la posibilidad de hacer algo más profesional y con algo más de recursos. (El clip anterior, que fue el primero que hicieron, correspondió a un demo de "In Bloom" filmado el corto tiempo y con escasos recursos [7]).
Caos, desorden y angustia adolescente: el videoclip de "Smells Like Teen Spirit" no solo era un gran clip, sino también muy distinto a lo que se veía en aquellos años. Por una parte, la perfección y los altos presupuestos de Michael Jackson; por otro, rockeros de papel en vergonzosos momentos glam.

Pausa

A Kurt Cobain le niegan la entrada a los estudios en donde se graba Saturday Night Live! [8]. Una persona de producción acude en su ayuda, indicándole al personal de seguridad que es integrante de Nirvana, la banda que se presentará en el programa esa noche. El cabello teñido rojo, ropa harapienta y actitud completamente informal puede que no ayudaran mucho a creerle que formaba parte del número musical de ese capítulo [9] [10].
Ese día, el 11 de enero de 1992, Nirvana se presentó por primera vez en SNL. Coincidencias de la vida, ese mismo día el ranking Billboard indicó que el trío de Seattle había desplazado a Michael Jackson del número 1. Ese día era histórico [11].

Nirvana en en cielo

30 de agosto de 1992, Festival de Reading, Reino Unido [12]. Dave Grohl [13] está en la batería, mientras Krist Novoselic [14] se encuentra parado frente al micrófono. Es el turno de que Nirvana haga su presentación como número estelar en un festival de bastante reputación en Europa. La banda se había presentado el año pasado como banda soporte de Sonic Youth [15], en las presentaciones de la tarde. Ahora era diferente: son el número de cierre, y miles de personas se han quedado para verlos.
Krist presenta a una señora en silla de ruedas; un sujeto la trae desde el backstage. Kurt Cobain, con un larga y artificial peluca se levanta de la silla, entona un par de frases de la canción "The Rose", y se deja caer. A los segundos se levanta, toma la guitarra y arranca uno de los momentos cumbres en la historia de Nirvana. Tal vez sea aquel instante en que la multitud corea "Lithium" el que más erice los pelos, en una escena de emoción estremecedora. Es, hasta ese instante, el momento cumbre a donde 'Nevermind' los ha llevado. Y aquí, 20 años después de que por primera vez una disquería pusiera a la venta ese disco con un bebé nadando desnudo en una piscina siguiendo a un billete de un dólar [16], seguimos recordando un álbum que a muchos nos cambió la vida.

martes, 1 de marzo de 2011

Los Oscar Apuntaron Bajo

El pasado domingo 27 de febrero, la industria de Hollywood tuvo su cita anual en los Premios de la Academia [1], comúnmente llamados Oscar. Y en una noche que no estuvo ni tan mal, ni tan brillante, de cierta forma ninguna película arrasó. La cosa estuvo media repartida, aunque no faltó quién no tocó nada.
Sin embargo, fueron tres de las categorías principales las que podríamos denominar polémicas. O tal vez, directamente injustas. A pesar de ser una película correcta, que 'El Discurso del Rey' ('The King's Speech' [2]) se llevara los premios a mejor película, director y guión original suena a robo o estafa. O más bien, a una exageración incomprensible.
Ya lo dije: 'El Discurso del Rey' es una película correcta, amable y que resulta grato ver. Pero de ahí a que se llevará los premios que les mencioné, suena a mucho. ¿Mejor guión original? 'El Origen' ('Inception' [3]), 'El Vencedor' ('The Fighter' [4]) y 'Mi Familia' ('The Kids Are All Right' [5]) tienen mejores guiones. ¿Mejor Director? No hay por donde. Era un premio fijo para David Fincher por 'Red Social' ('The Social Network' [6]). El trabajo de Tom Hopper en 'El Discurso...' es correcto, pero no tiene nada destacable. ¿Mejor Película? De ninguna manera. 'El Discurso...' tal vez solo sea mejor que '127 Horas' ('127 Hours' [7]), pero todas las demás son mejores. De ser justos, el premio tendría que haber ido a parar a 'Toy Story 3' [8], sino a 'Red Social', las mejores de las 10 nominadas.
Pero así son las cosas, y al fin esto es solo una premiación. Una más. Y como dijo Steven Spielberg antes de entregar el premio principal de la noche: las películas que no se lleven el premio a mejor película quedarán en una lista en donde también están 'Ciudadano Kane' ('Citizen Kane') y 'Toro Salvaje' ('Raging Bull').

lunes, 14 de febrero de 2011

El Fin De 'The White Stripes'

De cierta forma se veía venir; pero igual nos sorprendimos. Y nos pusimos tristes cuando el pasado 2 de febrero, The White Stripes [1] anunció su fin. El dúo de Michigan había logrado sacudir un rato el ambiente musical en la década pasada, en medio del aburrimiento reinante, la falta de originalidad y aquella necesidad de espontaneidad. No fueron los más famosos, ni quienes cosecharon más hits, pero de aquella breve ola de bandas garage que aparecieron a comienzos de este siglo, estuvieron dentro de los más auténticos y brillantes.

Meg y Jack White nos quisieron hacer creer que eran hermanos, pero no nos convencieron. Sí lo hicieron de que dos personas, despojadas de manías, egos y parafernalia, podían ser tan poderosos como cualquier otra banda de rock. Aquí menos era más, dos eran suficientes.
Quienes los vimos en su visita a Chile en 2005, asistimos a una muestra de potencia y feeling fuera de serie. Meg y su batería (y a veces un pandero), Jack y sus guitarras (y más tarde teclados, pianos y hasta xilófonos): no necesitaban más.

Afortunadamente nos dejaron varios y grandes discos. Ellos lo saben: la banda vivirá para siempre.

martes, 28 de diciembre de 2010

'Psycho' Y 'The Shining': Dos Clásicos De Aniversario

Cosas de la vida, este año 'Psicosis' ('Psycho', 1960) y 'El Resplandor' ('The Shining', 1980), sendas obras de mis dos directores de cine preferidos, cumplieron años cerrados. Los 50 años del gran clásico de Alfred Hitchcock, y los 30 de la enigmática y controvertida película de Stanley Kubrick las tienen aquí, en plena forma, aún siendo recordadas y debatidas después de tanto tiempo. Ambas jugaron no sólo un rol importante en la historia del cine, sino también dentro de un genero al que comúnmente se les asocia, como es el del terror (o el horror, como señalan otros). Y dentro de ese encasillamiento, ambas corren con ventaja.

En la década de los 50, Hitchcock tuvo uno de sus periodos más memorables y famosos. Esa etapa finaliza, de cierto modo, con 'Psycho', en donde el maestro del suspenso hace uso de su maestría en todos los aspectos posibles. Ya sea montando una campaña viral extraordinaria o dejando en shock a la audiencia cuando la película no iba ni por la mitad. Hitchcock filmó con un ritmo asombroso y trepidante una historia que atrapa, con un final que te deja aferrado a la silla, llevándote a una resolución completamente psicótica. Y para eso, el gran Hitch usó el misterio durante la filmación, un casting soberbio, a un Bernard Herrmann en estado de gracia componiendo su más famoso score, un equipo reducido (venidos en su mayoría de su serie de televisión) y la idea de filmar en blanco y negro completamente a propósito, aun cuando ya hace años había dado el salto al color.

20 años más tarde, Stanley Kubrick entregó una enigmática película, basada en una regular novela de Stephen King. Era el intento del neoyorquino de tener más audiencia, tras la decepcionante taquilla de 'Barry Lyndon', una obra maestra incomprendida por el público de 1975. En esencia, Kubrick se pasó por el forro el detallado, fantasioso y cansino argumento de 'El Resplandor', novela con la que King había alcanzado inusitada notoriedad. En vez de ser fiel al material original, Kubrick prefirió tomar solo los elementos principales y dejar muchos detalles a la intriga y la observación. Agregó material propio y apostó por jugar en un terreno más personal. La película fue un éxito de taquilla, pero la crítica la aplastó. Sin embargo, y como fue habitual en el cine de Kubrick, el correr de los años y las posteriores proyecciones terminaron por elevar a 'The Shining' a película de culto, llena de detalles y juegos mentales, apta para ver con detenimiento y luego, en plan post función, charlar y teorizar.

Dos joyas que, por cierto, vale la pena volver a ver. Por enésima vez.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Mi Disco Del Año: "The Suburbs" de Arcade Fire


Descubrí a Arcade Fire [1] un poco tarde, cuando el segundo disco ya llevaba un tiempo en la calle. Sin embargo, con esta banda canadiense fue amor a primera vista. O a primera escucha. Y ya conociéndolos, viví más de cerca la aparición de 'The Suburbs', el tercer disco de estudio de este sexteto de Montreal, que ha terminado por marcar completamente este año.

Al escuchar el disco las primeras veces, no podía creer lo bueno que era. Me resultaba hasta insólito que después de dos primeros discos tan grandiosos, vinieran y se despacharan una nueva joya. Pero ya con el correr de los meses (el álbum fue lanzado en agosto), empecé a creer que, en realidad, el disco era completamente lógico. Lo verdaderamente extraño hubiera sido un error, un álbum lamentable, un fiasco. 'Funeral' (2004) fue un debut sorprendente y sólido; a su vez, 'Neon Bible' (2007) fue una muestra de que la banda no era un chispazo, una mera casualidad. No, aquí había genio. Por eso, que el tercer disco fuese grandioso era casi lo esperable.

'The Suburbs' es el más variado y creativo de los álbumes publicados, aunque tal vez le falte una pizca de la frescura del primero, y otra pizca de la solidez del segundo. Pero es por decir algo, ya que se trata de un disco que consigue innovar y que, a la vez, lleva a su máxima expresión el sonido con el que nos habían deleitado. Muestra de un lado y otro son, por ejemplo, "Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)" y "Ready To Start", una suma de aciertos en un disco donde no sobra nada.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

Smashing Pumpkins: Corgan Y Una Buena Dosis De Rock


Y finalmente llegaron. Con una puntualidad extraordinaria (visto solo antes con Radiohead [1]), salieron a escena en cuanto el reloj marcó las nueve de la noche. Fue bastante hipnótico ver subir a Billy Corgan [2] al escenario, quien a estas alturas es sinónimo de Smashing Pumpkins [3]. Ya tomando los instrumentos, partieron con "My Love Is Winter", canción que hasta el momento sólo han presento en vivo.

Ver a los calabazas implicó varias cosas, entre ellas cerrar un ciclo, alcanzar un instante largamente esperado. Corgan y compañía -a la distancia- están conscientes de aquello, pero en su justa medida. Dentro del setlist nos presentaron imprescindibles como "Bullet With Butterfly Wings", "Zero", "Today" y "Ava Adore" (increíble y potente), así como grandes canciones más recientes, incluyendo "Tarantula" y "A Song For A Son", de lo que venían a presentar.

Hay que admitirlo: las dos horas de show se pasaron volando, y el repertorio fue justo y equilibrado, lo viejo y lo nuevo. Cabida para "Disarm" (un clásico) y para "A Stitch In Time" (del primero de una serie de EP recientes), ambas con Corgan y su guitarra acústica frente a la audiencia.

Algo hay en los Smashing Pumpkins de hoy que, a pesar de no parecer una banda en el sentido más puro y estricto de la palabra, siguen vivos. Billy Corgan y su gran habilidad de componer canciones que superan con creces la medianía de calidad (hay un puñado de verdaderas joyas, para que engañarse) está ahí, al servicio de un montón de seguidores que aun creen y le rezan al gigante, delgado y calvo sujeto que tantas alegrías nos dio en los 90. El paso por Chile este 23 de noviembre fue un poco eso: nostalgia y novedad a través de un Corgan que tiene más años, pero que sigue sabiendo como sacarle lo mejor a su guitarra y a su creatividad.